De Ahorrador a Inversor

Ahorrar no es lo mismo que invertir. La diferencia radica en el producto elegido, el nivel de riesgo, la rentabilidad y las ventajas e inconvenientes que ofrecen. Todo esto se debe tener en cuenta a la hora cambiar de perfil financiero si así se decide.

Cuando se ahorra se hace con el fin de tener un remanente para imprevistos o necesidades a corto plazo, para lo que normalmente se utilizan depósitos a plazo y libretas de ahorro. No existe riesgo de perder el capital hasta un límite, los sistemas bancarios ofrecen cierto tipo de garantías, se acumulan intereses que de antemano se conocen y el dinero se puede recuperar fácilmente en caso de necesidad. Como el riego es mínimo, la rentabilidad es baja, y a veces menor que la inflación.

Por el contrario, el inversor busca obtener un crecimiento a medio y largo plazo a través de diferentes productos financieros como la renta variable, la renta fija (letras, bonos y obligaciones) y los fondos de inversión; cada uno tiene un riesgo diferente. La rentabilidad se consigue a través de los intereses, la revalorización del capital y los dividendos. El mayor inconveniente es que existe la posibilidad de que no se gane nada e, incluso, de perder el capital.

En el mercado existen alternativas adecuadas para cada perfil de cliente: desde los más conservadores hasta los más arriesgados.

Es muy importante que aprendas cuáles son los distintos tipos de inversiones que puedes incluir en tu portafolio. Este conocimiento te dará las herramientas para poder diversificar y reducir el riesgo de tu cartera y en consecuencia aumentar tu riqueza.

Es a tí a quien le corresponde decidir qué tipos de inversiones incluyes en tu portafolio. Hay una gran variedad de opciones a tu disposición así que deberías ser capaz de encontrar alguna que satisfaga tu perfil inversor.

Hay muchos tipos de inversiones, posiblemente más de las que creías. Por ello he decidido clasificarlas en 4 grupos diferentes para que sean más fáciles de entender.

  • Inversiones en las que posees un activo
  • Inversiones en las que prestas tu dinero
  • Fondos de inversión
  • Inversiones alternativas

Resumen de los tipos de inversiones

Te dejo aquí un cuadro resumen con los diferentes tipos de inversiones que hemos visto en el mercado en la actualidad. En el cuadro las inversiones están clasificadas en tres categorías distintas.

  • Liquidez, que es la facilidad con que los activos se pueden convertir en efectivo.
  • Riesgo, que es la probabilidad de que pierdas tu dinero.
  • Máximo retorno, es la cantidad que una inversión podría llegar a devolver en el mejor de los escenarios.

¿Cuáles son los tipos de inversiones ideales para mí?

Después de haber explorado los distintos tipos de inversiones que existen es bastante probable que te estés preguntando que cuál es la ideal para ti. Pues bien para averiguarlo vas a tener que plantearte dos cuestiones.

¿Cuándo voy a necesitar el dinero?

En el caso de que estés ahorrando para el depósito de una casa o estés cerca de la jubilación vas a querer invertir en activos que tengan bajo riesgo (es decir retornos bajos). Ya que necesitarás tu dinero pronto para la entrada del piso o para pagar tu retiro.

Así que no puedes permitirte un riesgo alto o la inversión en activos que no sean suficientemente líquidos (fáciles de convertir en efectivo). Si necesitas dinero pronto quizás es mejor centrarte en activos que te generen ingresos ahora como por ejemplo intereses, dividendos o alquileres.

Por el contrario si tienes un dinero ahorrado que no necesitas en estos momentos ya que tienes otras fuentes de ingresos o por la razón que sea, entonces puedes invertir más agresivamente buscando rentabilidades más altas (pero más riesgo también).

En caso de que pierdas algo de dinero siempre puedes seguir invirtiendo hasta que lo recuperes e incluso lo aumentes, puesto que no necesitas el dinero pronto.

Si no necesitas el dinero por el momento, puedes centrarte en otros activos que te permitan obtener buenas rentabilidades de capital en el largo plazo. Así tu dinero crecerá más rápido. Eso sí no tendrás unos ingresos tan altos de tus inversiones en el corto plazo.

¿Cuál es mi perfil como inversor?

En otras palabras cuál es tu nivel de tolerancia al riesgo. Si una inversión fuese a caer cuál crees que sería la máxima cantidad que podrías permitirte perder.

Digamos que compras acciones en un fondo mutuo y este cae un 10%. ¿Qué es lo que harías? ¿Te espantarías y venderías lo más rápido posible? ¿Quizás ni te inmutarías y seguirías manteniendo la inversión? ¿Y qué pasaría si la inversión cayese un 20%, 30% o incluso un 60%?

Habitualmente en muchos de los tipos de inversiones con un riesgo bajo sabremos por adelantado cuales van a ser los retornos que recibiremos. Este es un factor que reduce mucho la incertidumbre.

Pero cuanto mayor sea el riesgo que estemos dispuestos a asumir, mayores van a ser los retornos que podamos obtener, así como las posibilidades de que nuestras inversiones pierdan valor. Normalmente los activos con los retornos más altos va a ser los que tengan la mayor volatilidad, es decir puedan subir y bajar mucho en relativamente poco tiempo.

Vas a tener que encontrar el balance adecuado entre riego y retorno con el que te sientas cómodo. Para ello recuerda repartir tu dinero entre distintos tipos de inversiones hasta que encuentres la distribución de activos que sea ideal para ti.

Acerca de Jorge Cadena

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